¿Qué sigue para el movimiento No Kings?

¿Qué sigue?

Estuvimos presentes. Llenamos las calles. Dejamos claro en qué creemos. La protesta del Día Sin Reyes fue histórica y poderosa. Y ahora ha terminado. Personas reunidas en una protesta No Kings. Este es el momento que importa—no la marcha, no los carteles, no el ruido. Lo que hagamos ahora es lo que decidirá si todo esto tuvo algún significado.
Ya hemos estado aquí antes. Después de la crisis de 2008, salimos a las calles con Occupy Wall Street. Parecía que algo estaba cambiando. Parecía que por fin habíamos encontrado nuestra voz. Pero no lo organizamos. No lo mantuvimos unido. Y con el tiempo, se desvaneció.
Mientras tanto, algo más no desapareció. El movimiento Tea Party tomó ese mismo tipo de enojo y lo convirtió en estructura. En mensaje. En acción. Y finalmente, en poder.
Sabemos a qué nos oponemos. Lo hemos dicho en voz alta. La pregunta ahora es si estamos dispuestos a hacer la parte más difícil.
¿Nos organizamos?
¿Construimos algo que perdure?
¿Seguimos cuando las cámaras se han ido?
¿O dejamos que esto se convierta en otro momento que recordamos—pero que nunca transformamos en algo más?